Por qué la fatiga post-viral del COVID prolongado puede ocultar una apnea del sueño subyacente
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El agotamiento persistente después de una infección puede indicar una relación no diagnosticada entre la COVID persistente y la apnea del sueño
Antes de atribuir meses de agotamiento únicamente a la COVID persistente, una rápida autoevaluación puede revelar si la respiración alterada durante la noche está empeorando silenciosamente la situación.
Explicación de la relación entre la COVID persistente y la apnea del sueño
La apnea del sueño asociada a la COVID persistente es un patrón emergente que los especialistas del sueño observan de cerca: meses después de que una infección por COVID-19 haya desaparecido, algunas personas desarrollan una apnea obstructiva del sueño (AOS) nueva o agravada, una afección en la que las vías respiratorias se estrechan o colapsan repetidamente durante el sueño e interrumpen el flujo de aire durante unos segundos cada vez. Si sigue agotado mucho después de que se haya resuelto la infección, vale la pena leer sobre la relación entre la apnea del sueño, la fatiga y la depresión, porque el sueño fragmentado puede intensificar silenciosamente el agotamiento, la niebla mental y el bajo estado de ánimo con los que ya conviven muchos pacientes con COVID persistente.
Los investigadores no han demostrado que la apnea del sueño cause directamente la COVID persistente ni que la COVID persistente cause directamente la apnea del sueño. Lo que sí muestran las pruebas es una asociación: las personas con AOS parecen tener más probabilidades de desarrollar síntomas persistentes posteriores a la COVID, y las personas con fatiga posviral nueva tienen más probabilidades de lo esperado de padecer AOS no diagnosticada cuando finalmente se les realiza una prueba. Parece que ambas afecciones se retroalimentan, y determinar cuál apareció primero importa menos que someterse a una evaluación adecuada.
- La COVID persistente y la apnea del sueño están relacionadas, pero no se ha demostrado que una cause la otra.
- El sueño fragmentado y con poco oxígeno puede empeorar la fatiga posviral existente.
- Una prueba del sueño, no las suposiciones, es la única forma de confirmar la relación en su caso.
Nuevas investigaciones relacionan la apnea del sueño asociada a la COVID persistente con la fatiga persistente
Varios estudios independientes publicados desde 2022 apuntan en la misma dirección. Los adultos con apnea obstructiva del sueño tenían un 75 % más de probabilidades de desarrollar COVID persistente que aquellos sin AOS, según un análisis de más de 2,2 millones de pacientes con COVID-19 de la iniciativa RECOVER, financiada por los NIH (las mujeres mostraron un aumento del riesgo del 89 % y los hombres, del 59 %) (iniciativa NIH/RECOVER, publicado en Sleep, 2023). Por otra parte, un estudio europeo descubrió que, entre los pacientes con fatiga y somnolencia nuevas después de la COVID-19, el 35 % tenía AOS no diagnosticada previamente según pruebas formales del sueño; aproximadamente la mitad de los diagnosticados intentó un tratamiento a largo plazo, y casi todos los que lo toleraron informaron que sus síntomas diurnos se resolvieron (Menzler et al., European Journal of Neurology, 2024).
Los datos europeos aportan más detalles. Un estudio de cohorte detectó trastornos respiratorios relacionados con el sueño, incluidos los tipos obstructivo y central, en el 37 % de los pacientes con COVID-19 persistente derivados para evaluación (European Respiratory Society Congress, 2022). La fatiga, el insomnio y la somnolencia diurna también tienden a aparecer juntos: entre las personas con síntomas persistentes después de la hospitalización por COVID-19, el 61,3 % informó fatiga, el 49,6 % insomnio y el 35,8 % somnolencia diurna excesiva (International COVID Sleep Study, ICOSS-II, 2023). Esta es la tríada de síntomas que los especialistas en sueño y COVID-19 persistente evalúan ahora de forma rutinaria.
- Varios estudios revisados por pares y respaldados por los NIH relacionan ahora la COVID-19 persistente con una mayor tasa de apnea del sueño no diagnosticada.
- Aproximadamente un tercio de los pacientes con fatiga persistente tras la COVID-19 da positivo en las pruebas de AOS que no sabían que padecían.
- La gravedad varía mucho de un paciente a otro, por lo que un estudio del sueño es la única manera de saber en qué punto de ese rango se encuentra.

¿Podría su fatiga deberse en realidad a una apnea del sueño no diagnosticada?
La fatiga posviral y el agotamiento causado por la apnea del sueño pueden sentirse similares, pero tienen características distintas. La fatiga posviral suele manifestarse como una pesadez en todo el cuerpo que empeora después del esfuerzo físico o mental, algo que a menudo se denomina malestar posejercicio, y no siempre mejora al pasar más tiempo en la cama. En cambio, la fatiga por apnea del sueño suele venir acompañada de un sueño poco reparador, sin importar cuántas horas duerma, porque las obstrucciones de las vías respiratorias interrumpen el sueño decenas o cientos de veces por noche sin que se despierte por completo.
Algunas pistas sugieren que la apnea del sueño puede formar parte del problema, en lugar de que la COVID persistente actúe por sí sola. Entre ellas se incluyen ronquidos que comenzaron o empeoraron después de la infección, que tu pareja haya notado pausas en tu respiración, despertarte con la boca seca o dolor de cabeza y una somnolencia diurna tan intensa que te quedes dormido mientras lees o ves la televisión. Nuestra autoevaluación de la apnea del sueño, que analiza diez señales de advertencia, explica estas pistas con más detalle y es un primer paso útil antes de reservar una prueba formal.
Niebla mental frente a somnolencia diurna
La niebla mental asociada a la COVID persistente suele manifestarse como dificultad para concentrarse y encontrar palabras, incluso después de dormir toda la noche. La somnolencia diurna relacionada con la apnea del sueño consiste más bien en luchar físicamente por mantenerse despierto durante momentos tranquilos, como reuniones o viajes en coche como pasajero. Muchos pacientes presentan ambas cosas, precisamente por eso las clínicas evalúan cada vez más la apnea del sueño en lugar de asumir que todos los síntomas se deben a la COVID persistente.
- Los ronquidos nuevos o más fuertes después de la COVID-19 son un síntoma que conviene comunicar al médico, no ignorar.
- Dormir sin sentirte descansado pese a dormir las horas suficientes apunta a una causa relacionada con la respiración.
- Los síntomas superpuestos hacen que el autodiagnóstico no sea fiable; una prueba permite resolver la duda.
Herramientas de autoevaluación utilizadas en las clínicas de COVID persistente
Las clínicas de COVID persistente utilizan cada vez más cuestionarios breves y validados para decidir quién necesita una derivación para realizar pruebas del sueño. Ninguna de estas herramientas diagnostica por sí sola la apnea del sueño, pero te ayudan a ti y a tu médico de cabecera a decidir si merece la pena solicitar una derivación.
1Cuestionario STOP-Bang
El cuestionario STOP-Bang puntúa ocho preguntas de sí o no sobre ronquidos, cansancio, apnea observada, presión arterial, índice de masa corporal, edad, tamaño del cuello y sexo. Una puntuación de tres o más indica una mayor probabilidad de apnea obstructiva del sueño (AOS) de moderada a grave y se utiliza habitualmente como filtro rápido previo a la evaluación en atención primaria.
2Escala de somnolencia de Epworth
La escala de somnolencia de Epworth pregunta qué probabilidad tienes de quedarte dormido en ocho situaciones cotidianas, como estar sentado leyendo o viendo la televisión. Una puntuación total superior a 10 sugiere somnolencia diurna patológica, y las guías clínicas sobre COVID persistente recomiendan esta puntuación como criterio para realizar una evaluación adicional del sueño (Neurology Clinical Practice, 2023).
3Cuestionario de Berlín
El cuestionario de Berlín agrupa preguntas sobre los ronquidos, el cansancio y la presión arterial o el peso en tres categorías, y señala un riesgo alto si dos o más categorías obtienen una puntuación positiva. Se utiliza ampliamente en la atención primaria europea como herramienta de cribado inicial antes de una derivación formal.
- STOP-Bang, la Escala de Somnolencia de Epworth y el Cuestionario de Berlín son puntos de partida gratuitos y validados.
- Cada herramienta indica el riesgo; ninguna sustituye a un estudio formal del sueño.
- Una puntuación alta es una señal para pedir cita con el médico de atención primaria, no para tratarte por tu cuenta.

Cómo obtener un diagnóstico adecuado en Europa
Un estudio formal del sueño es la única forma de confirmar la apnea del sueño y medir su gravedad. En toda la UE y el Reino Unido, la vía habitual comienza con el médico de atención primaria, quien puede derivarte a una clínica del sueño o a un especialista respiratorio según tus síntomas y la puntuación del cribado. Muchas clínicas ofrecen ahora una prueba de apnea del sueño en casa, un monitor nocturno simplificado que llevas puesto en tu propia cama, como primer paso antes de recurrir a una polisomnografía en el laboratorio para los casos más complejos.
| País | Vía de derivación habitual | Prueba inicial habitual | Nota sobre el sistema sanitario |
|---|---|---|---|
| Francia | Derivación del médico de atención primaria o de un neumólogo | Poligrafía domiciliaria o polisomnografía | Evaluado conforme a las normas de la Sécurité Sociale o de la Mutuelle |
| Alemania | Derivación del médico de atención primaria (Hausarzt) o de un otorrinolaringólogo | Prueba de apnea del sueño en casa y, si es necesario, estudio en el laboratorio | Cubierto por el seguro médico público o privado GKV o PKV |
| Reino Unido | Derivación del médico de atención primaria al servicio del sueño del NHS | Estudio del sueño en casa | Gestionado a través del NHS; los tiempos de espera varían según el consorcio sanitario |
| Bélgica / Países Bajos | Derivación del médico de atención primaria a un centro del sueño | Polisomnografía o prueba domiciliaria | Evaluado conforme a los sistemas del INAMI o del seguro médico |
| España / Italia | Derivación del médico de atención primaria o de un especialista | Poligrafía respiratoria domiciliaria | Coordinado a través de la Seguridad Social o el SSN |
Las listas de espera para las clínicas especializadas en sueño pueden ser largas en varios países de la UE, y por eso tantas personas buscan orientación mientras esperan. Ese tiempo de espera es adecuado para hacer un seguimiento de los síntomas y completar un cuestionario de cribado, pero no para dar por hecho que ya conoces tu diagnóstico.
- La derivación de un médico de atención primaria es el primer paso habitual para realizarse una prueba de apnea del sueño en todos los países principales de la UE y en el Reino Unido.
- Las pruebas de apnea del sueño en casa son cada vez más la herramienta diagnóstica de primera línea, mientras que los estudios en el laboratorio se reservan para casos complejos.
- La gravedad, no solo los síntomas, determina el tratamiento adecuado, por lo que las pruebas deben realizarse antes de decidirse por cualquier dispositivo.
Opciones de tratamiento una vez confirmada la apnea del sueño
El tratamiento depende en gran medida de la gravedad, medida por el número de interrupciones de la respiración por hora de sueño. La AOS grave, como la observada de media en la cohorte irlandesa de pacientes con COVID persistente, generalmente requiere tratamiento con CPAP (presión positiva continua en las vías respiratorias) o atención especializada. La AOS leve a moderada y los ronquidos simples ofrecen más opciones, incluidos dispositivos que mejoran el flujo de aire nasal sin mascarilla ni máquina.
| Opción | Cómo funciona | Más adecuado para | Consideración sobre el COVID persistente |
|---|---|---|---|
| Tratamiento con CPAP | El aire presurizado mantiene abiertas las vías respiratorias durante toda la noche | AOS moderada a grave y grave | Estándar de oro; algunos pacientes notan una mejoría de la fatiga en cuestión de semanas |
| Dispositivo oral (dispositivo mandibular) | Reposiciona la mandíbula para ensanchar las vías respiratorias | AOS leve a moderada, pacientes intolerantes a la CPAP | Colocado por un dentista o especialista del sueño; no necesita electricidad |
| Tiras nasales adhesivas externas | Eleva mecánicamente las fosas nasales externas | Solo ronquidos simples | Coste bajo, pero efecto limitado sobre el colapso real de las vías respiratorias |
| Stent intranasal Back2Sleep | El stent de silicona blanda mantiene abierta la vía respiratoria nasal interna | Ronquidos y AOS leve a moderada, una vez confirmados mediante pruebas | Sin fármacos, sin mascarilla y sin receta; dispositivo certificado por la CE como de clase I |
Ten en cuenta que la gravedad determina la categoría, no la preferencia por la comodidad. Nadie debería elegir una opción menos invasiva simplemente porque la CPAP resulta abrumadora además del agotamiento posviral existente; la elección debe basarse en el resultado de la prueba.
- La elección del tratamiento depende de la gravedad medida en un estudio del sueño, no de las preferencias personales.
- La CPAP sigue siendo el tratamiento estándar para la AOS moderada a grave y grave.
- La AOS leve a moderada y los ronquidos ofrecen más opciones, incluidos dispositivos nasales sin fármacos.
Cuándo es adecuado un stent nasal y cuándo sigue siendo necesaria la CPAP
Un stent nasal como Back2Sleep es una opción razonable para el grupo específico de pacientes con COVID persistente cuyo estudio del sueño muestra ronquidos o AOS leve a moderada, en lugar de una enfermedad moderada a grave o grave. El dispositivo es un stent de silicona blanda, certificado por la CE como dispositivo de clase I, que se coloca dentro de la fosa nasal y mantiene abierta la vía respiratoria nasal durante toda la noche, sin electricidad, tubos ni ruido. Para alguien que ya está lidiando con fatiga posviral, una opción sin receta que se envía a toda la UE y cuenta con una garantía de devolución del dinero de 30 días puede parecer mucho menos abrumadora que comprometerse de inmediato con una máquina.
Dicho esto, este enfoque tiene límites reales, y ser sincero al respecto importa más que realizar una venta. No sustituye a la CPAP en casos de AOS moderada o grave, y no es adecuado para la apnea central del sueño, en la que el cerebro deja temporalmente de enviar señales a los músculos respiratorios en lugar de que las vías respiratorias se colapsen físicamente. Si tu estudio del sueño muestra una enfermedad grave, como el IAH medio de 36,8 observado en la cohorte irlandesa de personas con COVID prolongado, la CPAP o la atención dirigida por un especialista siguen siendo el siguiente paso adecuado, y un stent nasal no debe retrasar ese tratamiento.
- Un stent nasal solo es adecuado después de que las pruebas confirmen ronquidos o AOS de leve a moderada.
- La apnea del sueño grave o central sigue requiriendo CPAP o un tratamiento dirigido por un especialista.
- Obtener primero un diagnóstico evita perder tiempo con la categoría de dispositivo equivocada.
Controlar la fatiga del COVID prolongado mientras encuentras respuestas
Esperar una derivación o un estudio del sueño no significa quedarse de brazos cruzados. Una higiene del sueño básica, que incluya acostarse a una hora constante, mantener el dormitorio fresco y oscuro y limitar el alcohol por la noche, puede reducir moderadamente los ronquidos y favorecer cualquier tratamiento posterior. Dosificar la actividad física y mental para evitar los bajones posteriores al esfuerzo también sigue siendo una parte fundamental del control de los síntomas del COVID prolongado, independientemente de cualquier cuestión relacionada con la apnea del sueño.
Las personas que afrontan un COVID prolongado junto con una afección pulmonar o de las vías respiratorias existente deben prestar especial atención, ya que los problemas respiratorios superpuestos tienden a agravarse entre sí. Nuestra guía sobre el síndrome de solapamiento de EPOC y apnea del sueño explica por qué dos afecciones respiratorias juntas implican más riesgo que cualquiera de ellas por separado, y la misma lógica se aplica a cómo el COVID prolongado afecta a los pulmones y las vías respiratorias.
Busca atención médica de inmediato en lugar de esperar a que desaparezcan los síntomas habituales si notas pausas respiratorias observadas por otra persona, despertares con jadeos, dolores de cabeza matutinos la mayoría de los días o molestias en el pecho. Son señales de alarma que justifican acelerar las pruebas, no algo que debas vigilar por tu cuenta durante semanas.
- La higiene del sueño y dosificar la actividad favorecen la recuperación, pero no sustituyen un diagnóstico.
- Las afecciones pulmonares o de las vías respiratorias existentes aumentan la gravedad de una apnea del sueño no diagnosticada.
- Las pausas respiratorias observadas, los jadeos o los dolores de cabeza matutinos requieren un seguimiento médico rápido.
Lo que dicen los usuarios de Back2Sleep
Preguntas frecuentes
¿El COVID persistente puede causar apnea del sueño o la apnea del sueño causa COVID persistente?
Las investigaciones muestran una asociación, no una causalidad demostrada en ninguna de las dos direcciones. Los estudios sugieren que las personas con apnea del sueño preexistente tienen una mayor probabilidad de desarrollar COVID persistente, mientras que a otras personas con fatiga nueva posterior al COVID se les diagnostica posteriormente una apnea del sueño no reconocida. El enfoque más seguro es hacerse las pruebas en lugar de asumir cuál apareció primero.
¿La apnea del sueño empeora la fatiga por COVID persistente?
La apnea del sueño no tratada interrumpe el sueño cientos de veces por noche, lo que puede agravar el agotamiento que ya experimentan muchos pacientes con COVID persistente. En un estudio de 2024, los pacientes con fatiga nueva posterior al COVID que tenían apnea del sueño no diagnosticada y usaban terapia auto-CPAP a menudo afirmaron sentirse menos cansados, lo que sugiere que ambos problemas pueden interactuar.
¿Cuáles son los signos de que la fatiga después del COVID se debe en realidad a una apnea del sueño no diagnosticada?
Presta atención a los ronquidos que comenzaron o empeoraron después de la infección, las pausas respiratorias observadas, los dolores de cabeza matutinos, la sequedad bucal al despertar y una somnolencia diurna tan intensa que provoque que te quedes dormido durante actividades tranquilas. Estos signos, junto con la fatiga persistente, sugieren que vale la pena solicitar un estudio del sueño a tu médico de cabecera, en lugar de asumir que todo se debe al COVID persistente.
¿Puede la terapia CPAP mejorar la fatiga por COVID persistente?
En pacientes con apnea del sueño moderada o grave, o grave, confirmada mediante pruebas, el tratamiento con CPAP ha resultado útil en varios estudios. En una cohorte europea, aproximadamente la mitad de los pacientes diagnosticados con apnea del sueño optó por un tratamiento con auto-CPAP, y una clínica irlandesa constató que el 82 % se sentía mejor después de iniciar el tratamiento con CPAP para la apnea del sueño relacionada con la COVID persistente.
¿Cómo se diagnostica la apnea del sueño después de una infección por COVID-19?
El diagnóstico comienza con una consulta con el médico de cabecera y a menudo incluye un cuestionario de detección, como STOP-Bang o la Escala de Somnolencia de Epworth. Si el riesgo parece elevado, se deriva al paciente para realizar una prueba domiciliaria de apnea del sueño o un estudio de polisomnografía en laboratorio, que mide las pausas respiratorias por hora para confirmar la gravedad.
¿Para qué sirve el Cuestionario de Berlín sobre la apnea del sueño?
El Cuestionario de Berlín es una herramienta de detección validada que agrupa en tres categorías las preguntas sobre ronquidos, cansancio y presión arterial o peso. Obtener un resultado positivo en dos o más categorías indica un mayor riesgo de apnea del sueño y normalmente da lugar a una derivación para realizar pruebas formales, en lugar de constituir un diagnóstico por sí solo.
¿Puedo hacerme una prueba de apnea del sueño en casa?
Sí, muchas clínicas del sueño de la UE ofrecen actualmente pruebas domiciliarias de apnea del sueño: un monitor nocturno simplificado que se lleva puesto en la propia cama y registra la respiración, los niveles de oxígeno y el flujo de aire. Un especialista revisa los resultados, y los casos más complejos aún pueden requerir un estudio completo de polisomnografía en laboratorio para confirmarlos.
¿Cuánto suele durar la fatiga posviral causada por la COVID persistente?
La duración de la fatiga posviral varía considerablemente; algunas personas mejoran en unos meses, mientras que otras afirman tener síntomas durante un año o más. Dado que la apnea del sueño puede ser un factor contribuyente que a menudo pasa desapercibido, descartarla mediante un cuestionario de detección y, si es necesario, un estudio del sueño es un paso práctico mientras se gestiona la recuperación general de la COVID persistente.
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